Neumáticos de invierno frente a cadenas: ¿la mejor opción?

Por 12 febrero, 2018reportajes y viajes
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Cada vez son más los automovilistas en España que se plantean el uso de los neumáticos de invierno, aunque su uso sigue siendo minoritario en nuestro país. En nuestro podcast de esquí, Desde las Alturas Radio, te damos más información de esquí y nieve.

En Europa, más del 30% de los neumáticos que se venden son neumáticos de invierno, mientras que en España apenas significan un 3% del total de las ventas. Sólo nos acordamos de ellos cuando suceden episodios puntuales, como las recientes nevadas que han paralizado el país durante día y que aún son evidentes las consecuencias del temporal.

El desconocimiento que los automovilistas españoles tenemos sobre las características de estos neumáticos y sus condiciones de uso es lo que hace que la gran mayoría únicamente usemos las cadenas cuando las circunstancias nos obligan y porque el Código de Circulación nos obliga a llevar un juego en el coche cuando viajamos en invierno a zonas montañosas. En algunos países, más acostumbrados a convivir con la nieve, son de uso obligatorio.

El problema radica en que estos neumáticos son muy eficaces cuando la temperatura ambiente está por debajo de los 7ºC, pero ¿qué ocurre cuando la temperatura es superior, que es lo que pasa en grande parte de España 10 meses al año o más?

El pasado día 8 de febrero, la Comisión de Fabricantes de Neumáticos, presentó su campaña, “Cambia de hábitos, cambia de neumáticos” en una jornada técnica en la pista cubierta de Madrid Snowzone, donde se pudo comprobar la diferencia entre neumáticos en suelo mojado y en nieve. In situ, pudimos comprobar que la distancia de frenado a una velocidad de 50 Km/h en una calzada mojada con nieve es 31 metros menos con las ruedas de invierno que unas convencionales; en suelo mojado, y a 80Km/h, la distancia de frenado es de 6 metros inferior.

“Los neumáticos de invierno aumentan la seguridad en la conducción con temperaturas frías y bajo todas las circunstancias meteorológicas. No es necesario conducir sobre superficie nevada o helada para comprobar sus virtudes. De hecho, los neumáticos de invierno ya se comportan mejor que los neumáticos de verano en temperaturas por debajo de 7º C positivos, tanto en conducciones de seco como en mojado, consiguiendo mejores resultados en frenadas, mejor tracción en aceleración y mejor direccionalidad en curvas”, comentó José Luís Rodríguez, director del Consorcio Nacional de Industriales del Caucho.

Los neumáticos de invierno son fácilmente reconocibles. En sus flancos vienen marcados con las siglas M+S (también pueden ser MS o M&S, según el fabricante) y con un pictograma que representa una montaña de tres picos con un copo de nieve en su interior.

Los neumáticos de invierno se deben montar, como las cadenas, siempre a ambos lados de un mismo eje. Lo mejor es instalar los cuatro, porque la diferencia de adherencia entre ambos puede comprometer la estabilidad en la frenada y aumentar riesgos de pérdida de control del vehículo, pero en el caso de que optes por dos, hazlo siempre en el eje motriz del coche.

Se puden utilizar en todo tipo de circunstancias: asfalto seco con bajas temperaturas, carreteras nevadas, ligera o fuertemente heladas, con asfalto húmedo o muy mojado, o circulando con niebla o lluvia fuerte. Al igual que con los neumáticos convencionales, hay que montar las medidas especificadas de la cartilla de inspección técnica y acorde a los códigos de velocidad (mínimo Q) y carga especificados por el fabricante para tu coche y el mantenimiento del neumático es exactamente el mismo que el de un convencional.

El problema surge con la llegada del buen tiempo ya que con las temperaturas elevadas, algo muy habitual en los meses de verano, su compuesto se degrada más rápidamente y pierden sus cualidades, y dado el elevado coste de los mismos, hay que pensarse el desembolso que supone. Una idea intermedia son las llamadas “all seasons”, válidas para todo el año. Aunque siempre en más recomendable llevar cada rueda en su época del año. Para esos casos, muchos talleres ofrecen servicios de almacenaje que te evitan tener los neumáticos en casa. En todo caso, al guardarlos, recuerda marcar bien la rueda en la que iba montado, por si en función de su desgaste optaras por cruzarlos, así como limpiarlos y secarlos antes de guardarlos. Almacénalos en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa.

Por qué usar neumáticos de invierno mejor que cadenas

Porque el 80% de los conductores no ha usado nunca cadenas y eso hace que 6 de cada 10 conductores no sepan montarlas en su coche

Porque las cadenas son únicamente para un uso temporal en determinados tramos y circunstancias

Porque pararse junto a la carretera a poner las cadenas es peligroso, sucio y engorroso para el conductor y los ocupantes del coche

Porque unas cadenas mal montadas pueden dañar el neumático o el vehículo

Porque no todos los coches admiten todos los tipos de cadenas que se venden en el mercado

Porque las cadenas reducen considerablemente la velocidad del vehículo y además al montarlas en un único eje provocas inestabilidad en el vehículo, lo que conlleva importantes riesgos al frenar o girar

Porque cuando se acaba la nieve hay que volver a desmontarlas dado que no puedes circular con ellas sobre el asfalto

Porque en tramos de nivel rojo, que concatenan túneles con zonas nevadas, el único recurso posible es el neumático de invierno dado que el uso de cadenas no resulta compatible con la seguridad y la fluidez del tráfico (A66 y A67)

Porque los neumáticos mantienen siempre listo al coche ante cualquier inclemencia

Porque aunque evidentemente son más caros que las cadenas, todas las anteriores razones son más que suficientes para valorar la compra de unos neumáticos de invierno si vives o te desplazas por zonas en las que su uso es más recomendable.

 

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